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Mostrando las entradas con la etiqueta Aniversario de la guerra de las Malvinas

Ese disparate llamado guerra (por Diego Díaz Bonilla) 02/04/2012

La guerra es soberbia. “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. Con una gomera. Con unos cuantos soldaditos que esconderemos al regreso. Porque nos incomodan. Eso es la puta guerra. Es un cuerpo de mujer que aguarda en la cama el milagro del regreso. La foto de un pibe apretada contra el pecho de su vieja. Una chaqueta verde acribillada en el campo de batalla. Un cuerpo mutilado. Un anillo sin dedo. Un rosario apretado en el puño de trinchera. Eso es la puta guerra. Novias sin esperanza. Sueños a la intemperie. Locura y llanto. Hombres que se suicidan por no poder seguir viviendo el infierno en sus cabezas. Muertes predecibles de abril a junio que coinciden con el almanaque interior. Son soldaditos de provincia que fatigaron días y noches. Metiditos en trincheras. Llorando penas. Sufriendo frío. Teniendo hambre. Muertos de miedo. Eso es la puta guerra. Gente que no consigue laburo cuando se declara ex-combatiente. Hombres a quienes se les truncó la existencia. La...

Invasión (por Camilo Heller)

Un "homenaje" cruzagramístico a  lo absurdo de las guerras Es domingo. Te levantás porque el sol se mete por la ventana de tu habitación. El cielo está azul y alumbra todas las cosas con esa suavidad tan particular de los domingos. Vas a tu cocina y están todos tomando mate con facturas. No sabés qué hora es. Podrían ser las nueve de la mañana. Agarrás tu raqueta de tenis, tu set de tres pelotitas verdes. Caminás dos cuadras por la tranquilidad de tu barrio hasta llegar al club. Te reciben tus amigos que están muy contentos y se ríen mucho. Practican un rato porque el día está perfecto para raquetear. Escuchás los pajaritos que cantan y todo muy lindo hasta que a uno se le ocurre entrar a tomar algo al bar. En el televisor del bar están mostrando una película de aviones. Por el tono de la película, pensás que podría ser en realidad un documental. Pero el periodista está hablando desde la Casa Rosada. Así que es algo que ocurre acá. Los ves volar majestuasemente por todas pa...

Frío, pólvora y violín (por Marina Arévalo)

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Zoilo se desliza por las calles arboladas. Acaricia y besa los capullos de las flores. Bailotea descalzo alrededor de la plaza grande en busca de una moneda y un aplauso. Guarda su violín sin cuerdas en el hueco del árbol. Con una caña y un sueño enhebra las notas. A muy pocos se lo cuenta. Y cuando lo hace, sus ojos se nublan de pólvora y sangre. Entonces arma un cigarro y se va. El viento se lleva sus penas embolsadas y la piel se le agrieta hasta sangrar. Él vivió las bombas y las metrallas y sus pies se congelaron hasta dolerle. Tenía hambre y sed y los zapatos rotos. Soñaba con un castillo enorme de chocolate que le sirviese de refugio, para dormir ahí, abrigado, y volver a ser niño y remontar barriletes hasta las nubes. Se acurruca sobre sus rodillas y es un espiral humano sobre la escalinata blanca del amanecer que no llega nunca. Zoilo tiene un monumento que alguna vez le dedicaron a todos ellos en un lejano 2 de abril. Pero no le sirve porque no aplaude, no le habla, no lo m...

Juan López y John Ward (de Jorge Luis Borges)

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Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras. López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote. El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel. Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen. El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender. Jorge Luis Borges de Los Conjurados Otros artículos sobre la guerra de Malvinas: Reina Madre (por Raúl ...

Valiente muchachada - de Gustavo Nielsen

Escribo de lo que me da miedo. Mi memoria trabaja de un modo particular que nunca termino de entender. Puede estar obsesionada con algunos detalles y recordarlos como a amigos muertos, y de repente olvidarlos como si jamás hubieran existido. Eso me pasa con el recuerdo de mi Servicio Militar. Hay detalles puntuales que concentran la memoria de toda la guerra, de esos días oscurecidos por los nervios, y cosas importantes que no sé por qué olvidé. Cuando estábamos por salir del Distrito hasta Punta Alta, para hacer la instrucción, le pedí un favor a un chico que no conocía. Él se estaba despidiendo de su abuela. La señora lloraba. Yo había supuesto que no íbamos a salir esa misma tarde, sino un día o dos después. Ni siquiera había dejado un mensaje en casa. Escribí el número de teléfono en un papel, para que la señora pudiera avisarle a mis padres. A las dos horas viajábamos con el chico en el mismo tren militar. Era carpintero y vivía en Ramos Mejía. Anoté su número de teléfono y lo gua...

Reina Madre (por Raul Porchetto)

Sonriendo despidío a su madre, iba al sur del Atlántico el reino le ordenaba, es que unos salvajes osaron molestar el orden imperial y pagarán Tanques, aviones, barcos y municiones madre estate tranquila, el mundo así camina son del sur de la tierra ¿Qué nos podrán hacer? somos distintos, somos mejores. Pero madre: ¿Qué está pasando acá? son igual a mí, y aman este lugar tan lejos de casa que ni el nombre me acuerdo ¿Por qué estoy luchando? ¿Por qué estoy matando? Hoy la Reina pasea en los jardines y el sol besa las rosas, la vida le sonríe, el parlamento ciuda que todo siga igual, que nada perturbe su calma. Luego tendra una premier de cine, de un director famoso, que cuenta los flagelos de la guerra y los hombres, y ella se emocionará, y aplaudirá su gran final. Pero madre, ¿Qué está pasando allá? eran igual a mí, y aman este lugar tan lejos de casa que ni el nombre me acuerdo. ¿Por qué estuve luchando? ¿Por qué estuve matando? NUNCA MÁS Raúl Porchetto