Escribir ( por Clarice Lispector)

Dije una vez que escribir es una maldición.
No me acuerdo exactamente porque lo dije. Hoy repito: es una maldición, pero una maldición que salva.
No me estoy refiriendo a escribir para los diarios. Sino a escribir aquello que eventualmente se puede transformar en un cuento o en una novela. Es una maldición porque obliga y arrastra como un vicio penoso del cual es casi imposible librarse, pues nada lo sustituye.
Y es una salvación.
Salva el alma presa, salva a la persona que se siente inútil, salva el día que se vive y que nunca se entiende a menos que escriba.
Escribir es buscar enteder, es buscar reproducir lo irreproducible, y sentir hasta las últimas consecuencias el sentimiento que permanecería apenas vago y sofocante.
Escribir es también bendecir una vida que no fue bendecida.
escritora