Las cosas que todavía nos emocionan

Pareciera que cuando uno es niño todo es más emocionante que en el resto de nuestra vida. Pareciera que hay muchas más cosas que nos mueven los sentimientos más dispares, pero igualmente intensos. Si hasta un paquete de figuritas sin abrir nos resulta la cosa más excitante del mundo.

Sin embargo, en la adultez también hay cosas que movilizan nuestra emoción, sólo que nos lleva un poquito más de tiempo y de esfuerzo darnos cuenta de eso. Asumirlo y expresarlo, ésa es la cuestión.

Aquí algunas de las cosas que todavía me emocionan:
- el ronroneo de la Luna, la gata gorda y peluda que se duerme sobre mis piernas y me induce al relax en segundos;
- los abrazos con orgullo de mi mamá, que de tan fuertes me reducen el tamaño y la terquedad;
- descubrir un nuevo gran disco, compañero inseparable para los días en que necesito en que alguien diga las cosas por mí;
- los reencuentros con los amigos…

¿Y a vos?

publicá aquí en los comentarios, algunas de las cosas que todavía te emocionan...