Día de la madre y la familia


Hace muchos años, el día de la madre se renombró cómo día de la familia. Pienso que esta decisión fue también como un regalo para el día de la madre: una forma de honrar a todas las madres como símbolo de la familia.

Esta semana, saldremos todos corriendo a comprarle un regalito; a mi abuela le gustaban los dibujados por nosotros.

Desde cruzagramas te proponemos regalar un texto.
Y qué tal si a ese texto lo armamos entre todos. Un gran collage de palabras construido desde la comunidad cruzagramas para todas las madres y todas las familias.

Escribí tu pedacito aquí abajo, en donde dice comentarios ↓

(lee el texto del día de la familia 2007)

Ilustración: Maternidad, de Pablo Picasso

Comentarios

  1. Como una luna menguante suspendida en el deseo, espera al hombre que ama para completarse. Luego, en el hueco de su cuerpo guarda un niño, mientras sueña y cuenta lunas nuevas. Y en su misterio se explica que, aunque no lo lleve en su vientre, con sus brazos pueda armar un nido igual de cálido y seguro; que proteja, que cobije. Por eso, creo, una madre siempre tiene lugar para alguien más.

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  2. FELICIDAD
    A menudo me pregunto porque esperé tantos años para ser mamá. Si cuando era chica me gustaba jugar con mi hermano a que él era mi hijo y yo lo protegía. Mis muñecas eran mis hijas también. Y mis mascotas. Hasta los personajes imaginarios que habitaban mi mundo de niña.
    Cuando crecí y la vida me puso a prueba me convertí en la madre chiquita de mi propia madre. Tal vez porque soy fuerte y acepté el rol aunque no me correspondía.
    Pero un día, cuando menos lo esperaba, cuando los años ya me estaban anunciando que no lo lograría me convertí en mamá de verdad, con panza y alumbramiento, con pechos derramando leche y manos llenas de amor. Canté canciones de cuna y construí un nido para mi bebé. Y descubrí que había esperado ese momento siempre, que había vivido y practicado para convertirme en mamá porque ese era mi destino.
    Y no importa cuanto tiempo esperé o si estuve sola, hoy tengo mi propio milagro de ojos verdes y pelo castaño. Cada vez que lo abrazo siento que lo merezco. Y cada vez que me dice “mamá” se que esa es la palabra que mejor me define.
    SANDRA 13/10/2008

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  3. No todo estaba completo, faltaba el último escollo, el más difícil. La gran vulva lo absorbió y lo cobijo. Hipnotizado por una dulce melodía infantil, se empujo al abandono. Mecido en el regazo de la madre, sufrió y gozo intensamente la pasión de su propio nacimiento. Escupió, y si bien nunca había pedido nada, aprendió la oración que lo unió a ella. Una oración entrañable, como un rugido hasta el fin del universo. Solo allí comenzó a recuperar todo su ser y a sentir lentamente, como comenzaban a dibujarse los estigmas de su alma.

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  4. La ética del cuidado se desarrolló frente a la observación de que las nilçñas tenían un desarrollo moral deficiente (según un autor varón) si se las comparaba con los varones,
    CAROL GUILLIGAN demostró que lo que tienen es otro enfoque del problema moral. La estructura moral con predominio del cuidado se desarrolla sobre todo en las mujeres, que no necesitan de la separación de la madre para su crecimiento.
    En cambio los varones necesitan autonomía cortando los vínculos que los unen a su madre.
    Esto hace que la conectividad y el vínculo, desde este punto de vista, sean los elementos primordiales en la construcción de la moralidad.
    En donde hay sufrimiento siempre estamos las mujeres para acompañar, escuchar, dar, aconsejar.Es inherente al género. También en la alegría estamos presentes. La condición de mujer impregna todos los roles que desempeñamos:incluído el de madre.

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  5. Siempre madres, hijas, esposas, amantes. Los roles que la sociedad nos asigna.
    Siempre lindas, putas, sensibles, histéricas, intuitivas. Las características que intentan atribuirles a nuestro género. Tratando de hacernos entrar a la fuerza en un molde que lo peor de la opresión armó.
    Para quienes estamos cansadas de obedecer, de relegar, de dejar que otro elija, las madres son sobre todas las cosas MUJERES.

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  6. Un mar dulce tiñó sus muslos de rojo.
    El nuevo ser asomaba a su puerta generosamente abierta.
    "Miralo" dijo el hombre.
    Ella cerró los ojos.
    No los necesitaba.
    Entre las piernas
    Sobre su pubis
    El niño y ella ya se conocían.

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  7. Es música cercana que nos llama,
    un giro de letras conocidas,
    un collar de manos muy calientes.
    Es la perla escondida en la recámara,
    esa hoja de lectura reiterada
    el espejo que refleja la mirada del Narciso.
    Es la espera cercana en la puerta de la noche
    la manta que cobija nuestra angustia
    el reto impregnado de afecto montañoso
    Es la mirada que construye nuestra forma
    el grito del Edipo desterrado del camino
    la espuma blanca y la sopa encaprichada
    Es letra, sonrisa, pacto, unión, promesa.
    Es sueño, mimo, pudor, sentido.
    Es un momento, un resplandor, la esencia.
    Es ella.

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  8. Podemos quererlas, podemos odiarlas. Hay buenas madres, hay malas madres. En esto no se diferencian de ningún otro género o especie. Lo que hace la diferencia, es que hasta ahora no se conoce ningún otro envase que aloje al ser humano hasta que esté en condiciones de asomarse al mundo. Ni se conoce alimento mejor que la leche materna. Ni se sabe de alguien/algo que pueda influenciar tanto en la estructura psico-bio-afectiva como la madre. Es la que decide si quiere o no llevar a su hijo dentro suyo. Y luego, es la que lo guía y acompaña hasta que pueda valerse por sí mismo.
    Por ello, mi respeto a todas las mujeres que decidieron tener un hijo, amarlo, respetarlo y dejarlo ser.

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  9. Maternidad

    Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
    durante nueve lunas crecerá tu cintura;
    y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
    vestirás simplemente y andarás con fatiga.
    El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
    y a vino derramado nuestro mantel tendido.
    Si mi mano te toca,
    tu voz, con la vergüenza, se romperá en tu boca
    lo mismo que una copa.
    El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
    Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
    que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
    Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río...

    Y un día, un dulce día, quizá un día de fiesta
    para el hombre de pala y la mujer de cesta;
    el día que las madres y las recién casadas
    vienen por los caminos a las misas cantadas;
    el día que la moza luce su cara fresca,
    y el cargador no carga y el pescador no pesca...
    tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
    tenga catorce noches y espolvoree plata
    sobre la paz del monte; tal vez en el villaje
    llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...
    Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,
    te romperás cargada como una rama al viento.

    Y será el regocijo
    de besarte las manos, y de hallar en el hijo
    tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
    y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

    José Pedroni
    Poeta santafesino

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  10. NACIMIENTO EN EL RÌO

    Cielo desconsolado, está llorando.
    Brilla el cuero estaqueao del manso río
    por el que viene en cáscara rumbeada,
    la fuerza porfiadora ‘e dos cariños.

    En picaflor de luz, se viene abajo
    la víbora quebrada en refucilo,
    y cuatro vistas de lechiguaneros
    van careando a la avispa del peligro.

    Han quedado en el rancho tres gurises
    y hace de capataza ‘e los más chicos,
    la Adelaida, que a cálculo anda a gatas
    en doce trancos de tropear sufrido.

    Y ahi viene bellaqueando la canoa
    con colchón mal doblao, donde un quejido
    se levanta hecho pájaro, y le pica
    justo en el corazón a Luján Pintos.

    El paisano dispara de esos ojos,
    dos pozos que rebalsan hasta el grito,
    y es como tigre popeador aullando
    que trata su negocio con el río.

    Se volcó la carreta de los truenos
    y de repente se encrespó el dormido,
    zamarreando el restito de esperanzas
    que un cortao se jugaba contra un rico.

    _Tengo sed...dame un trago...
    _Si se aguanta, le doy un asolivio...
    _No puedo más...
    _Añude...si se corta,
    préndasele al porrón, métale pico.

    Los hoscos cimarrones del pampero
    cambiaron el torear por el aullido,
    y comenzó la brava dendeveras
    a trapo y pala contra viento y río.

    Carga del naranjero de las nubes
    los comenzó a rociar,cuando enterito
    el tape bravo pa’ chaqueta y pumas
    casi cayó redondo al oír el grito.

    Y fue nomás, cerquita de las casas,
    cuando iba con el agua a los pichicos,
    que llegó, el día de la misma fiesta,
    bautizao desde arriba por Dios Niño,
    un gurí, el cuarto,mal chirliao de apuro,
    gringo de pelo, pero de ojos, Pinto.

    Atracó...Se hizo cuna el brazo fuerte
    y con dos cargas sobre el pecho tibio,
    se llegó hasta la casa donde el Trompa
    le barría el gramillal con el hocico.

    Se vino la Adelaida:
    _¿Qué trae tata
    pa’ los muchachos en el día del Niño?
    _M`hija, de todo; y pa’ que cuide el rancho
    empollerao de más, un hermanito.

    Dos por los rumbos de las aguas bravas
    a pala y corazón, habían salido.
    Tres llegaron al rancho, y desde entonces
    le dicen el Jesús al hijo e’ Pinto.

    JULIO BRUNO MIGNO PARERA
    ESCRITOR SANTAFESINO

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  11. Como me equivoqué en la identidad, re-escribo
    ¿Qué puede decirse luego de esto?
    Por suerte, fui madre cuatro veces.
    Nada más.

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  12. Hoy, que llevo un largo camino recorrido, como mujer y como madre, cierro los ojos y veo a la mía, vieja y sabia; sé que la amo.
    Hace rato que le he perdonado los errores. Tuve que aprender a des-idolatrarla, tuve que aprender a aceptarla, tuve que aprender a amarla.
    Tuvo que aprender a quererme.
    No se nace madre. No existe el instinto materno. Existe, en el mejor de los casos, una enorme voluntad de amar.
    De todas formas sé que: el amor materno es el único incondicional. Es el de los grandes sacrificios y el de las alegrías más inmensas.
    Deseo trabajar por una sociedad un poco más justa: que no le exija a la mujer que quiere ser madre, convertirse en heroína; que no estigmatice a la mujer que elije no serlo.

    Rosario

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  13. Coni Salgado16/10/08 22:20

    Mamá es la palabra primera que nos arranca sin tapujos del instinto para arrojarnos definitiva y significativamente en medio de la raza humana

    Mamá es nido
    es pan
    sombra tibia
    silencio sabio
    paciencia
    entrega sin límites
    límites
    amor perpetuo
    poesía sublime
    sangre
    alimento
    vida
    identidad

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  14. La tetas sabías alimentan al hombre que mañana tratara de conquistarlas.
    Las manos suaves cuidan a la mujer que nos salvará. En casos, humilde acompañante. A veces, estaca de la humanidad. Siempre supo esperar esperar su tiempo.

    De alguna manera sabe lo que vendrá.

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  15. El momento más feliz de mi vida, fue hace veinticinco años atrás, cuando entre pujos y lágrimas, pude incorporarme y ver nacer a mi hijo. No hay nada que supere ese instante.

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  16. - Sólo por ellos dejaría a un lado los sarcasmos, sólo por ellos intentaria comenzar cantando. Son ellos mi tesoro sin tiempos. Espero no haberlos jodido demasiado. Sólo a ellos mi incondicionalidad, para ellos mis dos hijos: mi amor tan loco. Se ruega no abusar.
    Ade

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  17. Día de la madre y la familia

    …y por haberte habitado durante nueve lunas.
    Por haber comido de tu cuerpo.
    Por haberme dotado del llanto y a disfrutar de la risa.
    Por las horas, ¿te acordàs viejita? , taladrándome con la ortografía.
    Por tus castigos, que te encargaste distraída que no cumpliera.
    Por tu permiso permanente a jugar a la pelota en la vereda.
    Por mi papà.
    Por mis hermanos.
    Por enseñarme que la felicidad, consiste en la posibilidad de elegir.
    Por ayudarme a crecer.
    Porque me hiciste un enamorado de la vida.
    Por mis cuatro hijos.
    Por la familia que formaste, por la familia que formé.
    Porque todavía, cuando llego loco y con los puños apretados, me alivia pensarte.
    Porque me diste la vida, hoy te recuerdo viejita…aunque no estés.

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  18. No dormí cuando era bebé y lloraba porque quería teta, o tenía fiebre o… No dormí cuando tuve que abrazarlo porque tuvo alguna pesadilla… No dormí ayudándolo a preparar la prueba o la maqueta o la monografía que a último momento recordó que tenía que entregar desde hace un mes…No dormí en medio de cada pijama party con la casa tomada por 5 o 6 vándalos del mismo tamaño que el propiocomiendo pochoclos …No duermo cada vez que sale y aparece cuando sale el sol.
    Los hijos ¿estarán enemistados con las fábricas de colchones?

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  19. Algún día me tocará a mi también y ese día quizás porque no duerme si no nos llama antes de dormir o porque se levanta dos horas antes de lo debido para hacernos el café con leche. Porque se olvida de pagar las cuentas pero no de comprarme perchas sanas para el placard y porque se pelea con cualquiera con tal de darnos el gusto o porque no entiende que no me sirven sus ojos para ver o que siento distinto.
    Espero poder entender su miedo a nuestros raguños , su llanto sin lágrimas y sus manos siempre listas.

    Por todo lo que no te digo todos los días.

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  20. De niña me enojaba con ella, me sentía constantemente ofendida y hasta le gritaba. Hoy, es tanto el placer que siento de tenerla viva, que desearía su vida eterna.

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  21. " El aroma a glicinas, en un septiembre cálido, te recuerda.
    Sentadas debajo de racimos, un mate dulce nos contaba el día.
    Y atrapábamos pétalos, como mariposas violetas, que caían sobre nuestros hombros e inundaban el aire de un perfume suave, en aquella tarde de confidencias.
    Siempre atenta a mis dudas, a mis enojos, te recuerdo entera, coqueta, dispuesta.
    Entonces, arranco un racimo lavanda, lo acaricio y como un ladrón lo enscondo en mi bolsillo y siento que es un modo más, de tenerte cerca.."

    Susana.

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  22. De los surcos de tu rostro me siento orgullosa. Porque eras amazona cazadora de felicidad para terceros y en ese intento te convertiste en mar descordado de amor. En mis primeras noches era tu voz la que arruyaba. Hoy me entrego en mis sueños con la bendición que tu cálidez en mi rostro. Eres consejera primogénea. Eres candor. Eres luz y sombra. En tu legado reposa tu inteligencia y fortaleza. En tu seno crecí y maduré de tu mano. Eres...

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  23. Hablar de las madres implica ingresar al mundo de los lugares comunes.
    Desde “mi mamá me ama, mi mamá me mima” hasta “…pobre mi madre querida, cuántos disgustos le he dado…” ¿quién no la nombró de alguna manera, alguna vez?.
    Por alusión u omisión aparecen representadas en cuentos, películas, infinitas notas periodísticas acerca de abnegadas o malditas madres porque no siempre son esos seres angelicales que nos dan un beso antes de ir a dormir, muchas veces pueden ser “aquella mano que mece la cuna”.
    Es difícil estar conformes con la que nos tocó. Si está en casa todo el día nos preguntamos porqué no habrá estudiado, porqué no irá a trabajar. Si sale, trabaja, va y viene la queja será porque no pasa más tiempo con nosotros.
    Cuando somos chicos son esas genias que todo lo pueden, que con un “sana sana, colita de rana” superan a cualquier docto recibido en la Sorbona. De adolescentes todo lo fastidian (no importa cómo sean, siempre lo logran). De grandes empezamos a entenderlas y cuando no están tenemos un agujero en el alma que jamás podremos llenar
    Ser mamá es saber que nunca más en la vida seré “yo y mi imagen en el espejo”.
    Creo, por fin, que lo perfecto de mi mamá es que no es perfecta.

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  24. Ariel Ronchese19/10/08 14:00

    Nos peleamos 8 de cada 10 veces que hablamos por teléfono, como me contaste que vos hacias con tu mamá. A veces me enojo porque no te decidiste a tomar otro camino que te haga más feliz. Pero mientras más grande me pongo, y veo como crece tu nieto, más te entiendo y más valoro todo lo que hiciste por mí y por mis hermanos. Y por eso las 3 o 4 veces que te veo al año, te llevo al cine a ver una de Richard Geere si hay, o a comer a un tenedor libre hasta reventar. Y también sonrío cuando me llamás en invierno para decirme que me abrigue porque hace 4 grados aunque haga 14 años que me fui de casa y tenga casi 35.
    Gracias por todo lo que hiciste y lo que seguís haciendo.
    Ari.

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  25. Madre...no eres verbo,pero te conjugas en todos los tiempos,eres accion positiva.
    Eres alfa y omega,ser grandioso´maga de la vida,de tu manga sacas cualquier carta,y siempre sirve¡¡,Descansa este opus no sera perfecto pero sera lo que quieres¡¡

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  26. Mi mami con el corazón más grande que la casa. Madre a todo momento, ahora que recuerdo, fuimos felices en la casa vieja de la avenida más corta del mundo, con piso de baldosas rojas y cielo raso de tela pintada, galería hermosa con pintura colgada y patio a la vereda, de donde veía la casa del nono, de Pochito y de los tíos.

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  27. FUI, LLEGUÉ, SOY
    Voy, vengo, me llevan, me traen, desde chiquito estoy muy cuidado.
    En la primaria, ¿por qué mamá no me dejaba ir a los cumpleaños? ¡ Me quedaba con un gusto amargo en la boca! Me parece que era el único que faltaba y al otro día, escuchaba los comentarios y ya no me entristecía, me enojaba. Con el pasar de los años, me fui acostumbrando.
    Para entrar al secundario, no pude elegir colegio, aunque en esa edad, ni se sabe qué se quiere. Pero yo quería ser maestro y después estudiar Historia. No pudo ser. Ser maestro es no ser nada, escuché decir a papá en un almuerzo.¿Historia? Hay otras materias…Y no estudié Historia.
    Al cumplir los diecinueve, viajamos a Europa y acompañados por la familia de papá recorrimos gran parte de ella. Decidieron quedarnos por un tiempo y en Italia, chapurreando primero y estudiando, mi italiano fue fluido. Nos quedamos a vivir en Italia.Mamá que sabía de mis aspiraciones, aceptó que pintara. Yo quería pintar, porque lo de Historia había quedado amordazado en el olvido. Pero la necesidad imperiosa de saber, conocer de San Martín, Belgrano, Moreno, me rondaba. Era una obsesión indefinida.
    Y en cuanto pude escapar a esa sensación que me rodeaba de sentirme prisionero de los tiempos, los gustos, comencé la búsqueda difícil en bibliotecas en tierra extraña. San Martín me apasionaba, Belgrano me emocionaba y Moreno hacía como una fogata dentro de mí que no podía apagar como su fuego interior.
    Volvimos a Buenos Aires por negocios pendientes de papá. Papá, que nunca se interesó por mis problemas juveniles, adolescentes.
    Hubo familiares que veían en mi cara triste ante una negativa áspera de él, seca, cerrada, que no había sido tratado con cariño. Me pregunté muchas veces por qué no me hablaba con cariño ¿Saben dónde estoy hoy? Estoy en casa de Abuelas. Acabo de encontrar a mi familia. A mi abuelita, a la mamá de mi mamá, ¡viejita hermosa! Hoy soy.
    Hoy soy. Soy el que soy.¡ mamá !

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