El telegrama más corto

Los telegramas más cortos que se han intercambiado, fueron los que se enviaron Victor Hugo y su editor.


Victor Hugo quería saber qué aceptación tenía su última novela. El telegrama que envió para averiguar esto no contenía ninguna palabra: era sólo un signo de interrogación (?). La contestación del editor no tardó en recibirse y fue tan contundente como la primera: un signo de exclamación (!).


Enviado por Javier Covasanschi para cruzagramas (gracias!)