Carta a mamá (por Denise Destéfano)

Ma:

               Te escribo porque no quiero comer más buñuelitos de acelga. Haceme papas fritas o fideos con tuco, pero los buñuelos no me gustan. No los como más. Y ya que estamos te digo que no me gusta la escuela tampoco. Los chicos me cargan, las maestras me aburren, las cuentas no me salen, Joaco no me da bola. A la escuela no voy más. Si al final no sirve para nada. Lo que me explican no me interesa. Los profes no entienden nada de la vida, de lo que de verdad me pasa. Hablan y hablan y nosotras estamos todas pensando en el viaje de egresados. Y los exámenes de fin de año tampoco los voy a dar, vieja. ¡Nunca tuve que estudiar tanto! Ya veo que no apruebo esta materia, pierdo un año y me sigo atrasando en la carrera. Lo pensé bien, ¿eh?, no es una decisión apresurada: decidí que voy a dejar a la facu. Si al final en el laburo me siguen pagando dos mangos. Siempre de pasante y las vacaciones para cuándo. Así no voy a conocer nunca al hombre de mi vida, todo el día en la agencia. Yo sé que no te va a gustar lo que te digo, ma, pero voy a renunciar al trabajo. Mejor ahora, que Josefina es chiquita y todavía soy joven y no después, que andá saber qué pasará. Como están subiendo los precios y con los sueldos congelados, no sé cómo voy a pagar el colegio de los chicos. La fiesta de quince la banca Magoya si sigue aumentado todo y Daniel que no aporta. Desde que está desempleado se la pasa tirado en casa y en vez de ayudar deja todo dado vuelta: doble trabajo. Mamá, te juro que a veces tengo unas ganas de dejar a mi marido. Ayer dije: “lo dejo”. Pero con los chicos lejos y además Jose está embarazada... No puedo creer que voy a ser abuela. Ayer pasamos a saludarlos y cuando vi la carita del nene con esos ojos tan parecidos a los tuyos, en ese instante me acordé de vos. Pensar que hay momentos en la vida en que uno quiere dejar todo, pero vos siempre me alentaste a seguir y me enseñaste que no es cuestión de renunciar, que la vida es otra cosa. Por eso te escribo, ma, para darte las gracias.

Te quiero mucho,

Yo


Este es un texto de la escritora cruzagramística La Sibylle (Denise  Destéfano)

que nos lo prestó para homenajear a nuestras madres y al día de la familia.