Pablo Neruda: sobre las reservas del poeta

Pablo Neruda

[...] se necesitan reservas, y deben estar siempre a disposición del poeta, digamos en su bolsillo, para cualquier emergencia.
En primer término, la reserva de observaciones formales, virtuales, de palabras, de sonidos o figuras, esas que pasan cerca de uno como abejas. Hay que cazarlas de inmediato y guardarlas en la faltriquera.

Yo soy muy perezoso en este sentido, pero sé que estoy dando un buen consejo.
[...]



Pablo Neruda
fragmento de "Confieso que he vivido"