Solidaridad con nuestros hermanos chilenos

Hay veces que uno se queda sin palabras.

El sismo en chile fue tan fuerte que a algunos nos quebró el pecho. A mi me abrió desde la cabeza hasta el último rincón de la historia. Y el alma se me licuó por la grieta. Y me viene Haití y los tsunamis en el Caribe y los aludes y temporales en el noroeste argentino y en Bolivia y en Perú. Y no puedo sacarme de la mente, la frase "Y la tierra reaccionó." de Herbert George Wells en La Máquina del Tiempo.

Estoy demasiado triste. Demasiado impotente. Demasiado salvaje. Ante estas situaciones uno quiere romperlo todo por la bronca. Pero ya está todo roto. Y uno quiere arreglarlo todo, pero nos hicieron con las manos extremadamente pequeñas.

¿Qué podemos hacer?